-
01
Primero hay que preparar la masa madre: para ello, echa la levadura seca junto con el azúcar en una taza y añade 100 ml de agua tibia. Remueve la mezcla de levadura y agua, cúbrela con un plato y déjala reposar durante 15 minutos.
-
02
Mientras tanto, pica las cebollas, el jamón y el cebollino.
-
03
Echa la harina, la sal, el agua restante y el aceite de girasol en un bol y mézclalo todo bien. Por último, añade el agua con levadura que hemos dejado reposar.
-
04
Amasar la masa durante unos 5 minutos en el robot de cocina y dividirla en porciones (de unos 170 g cada una); extender cada porción en forma redonda sobre papel de horno hasta que quede muy fina (de unos 1-2 mm de grosor). Dejar reposar la masa en un lugar cálido durante unos 20 minutos.
-
05
Para preparar la crema, mezcla la nata agria y la crème fraîche. A continuación, sazona al gusto con nuez moscada, sal y pimienta.
-
06
Reparte uniformemente 1-2 cucharadas de la crema sobre cada base y, a continuación, coloca el relleno que prefieras. Hornea la tarta flambeada a 220 °C con calor superior e inferior, en la bandeja central, durante unos 10-12 minutos hasta que quede crujiente. Antes de servir, espolvorea el cebollino por encima de la tarta flambeada.