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01
Precalienta el horno a 225 °C. Calienta la leche, la mantequilla, la sal y 40 ml de agua en una cacerola grande a fuego medio, removiendo de vez en cuando, hasta que la mantequilla se haya derretido y la mezcla empiece a hervir. Retirar del fuego y añadir la harina. Remover enérgicamente con una cuchara de madera hasta que la masa quede seca y grumosa. Dejar enfriar un poco.
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02
Ahora amasa la masa hasta que quede suave. A continuación, añade los huevos uno a uno. Sigue amasando a velocidad baja hasta que la masa quede lisa, pegajosa y ligeramente elástica. Ahora añade el queso de campo y el parmesano y amasa hasta que todo quede bien repartido.
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03
Forma pequeñas bolitas con la masa con las manos y colócalas en una bandeja de horno forrada con papel de hornear.
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04
Hornea durante 5 minutos; a continuación, reduce la temperatura del horno a 175 °C y sigue horneando durante unos 20-25 minutos, hasta que los panecillos adquieran un color marrón claro.